dimecres, 16 de gener de 2008

Manual de adoctrinamiento para españoles corrompidos por una mala educación (II Sobre la nación)


Español estafado culturalmente y manipulado políticamente: España es una nación desde hace muchos siglos, al menos desde la unión de las Coronas de Castilla y Aragón. Cataluña fue una marca francesa primero, una región de la Corona de Aragón después y de la Monarquía española más adelante. ¿Cómo va a ser Cataluña una nación?

Catequista: _Bueno, al menos hemos avanzado: aún hay españoles más corrompidos que tú que hacen recular la nación española a los tiempos de los reyes godos. ¿Tú crees que una nación hecha y derecha y con tanta antiguedad y solera llegaría al año 2008 con la ridiculez de hacer un concurso para poner letra a su himno? Sucede que España es una de las naciones más modernas de Europa, y hecha a sangre y fuego contra otras naciones del territorio peninsular. Puedes reflexionar sobre estas palabras de un político y escritor español del 1835, sí, no hace ni dos siglos. Antonio Alcalá Galiano, ante las Cortes del Estatuto Real, dijo: “uno de los objetos principales que nos debemos proponer nosotros es hacer a la nación española una nación, QUE NO LO ES NI HA SIDO HASTA AHORA." Porque, en efecto, las naciones no las hacen ni la historia ni los reyes. Una nación es un sentimiento de pertenencia, y los sentimientos son libres. Sí, hoy hay nación española, pero sólo porque ciudadanos españoles lo sienten así, del mismo modo que otros ciudadanos sienten que su nación es Catalunya o Euskalherria o Galiza o... ¿Quien puede prohibir los sentimientos? Lo que el liberal español Alcalá Galiano nunca llegó a saber es que ese estado al que reconocía sin nación (en 1835!) se iba a convertir en el estado-nación más carcelero de las naciones "secretizadas" a la fuerza, hasta el punto que aun hoy hay españoles que piensan que la nación es un estatuto de otorgación divina, histórica o monárquica, y sólo en favor de España. Es al revés, a las naciones las hacen las personas, como a los dioses, a la historia o a los reyes. Sucede que unas personas, con más ventaja, la construyen con la ayuda de un estado que debería haber sido compartido con otras naciones, y otras, menos afortunadas _es una manera de decir: por la claudicación de sus clases dirigentes_, no sólo la construyen sin un estado que les ayude, sino que la mayoría de las veces lo hacen con un estado en contra. Sí, Catalunya también es una nación: porque hay una mayoría de ciudadanos que así lo piensan y así lo desean. ¡Ah, pero con un himno cuyos orígenes se pierden en 1640 y cuyas música y letra actuales se remontan a la década de los 90 del siglo XIX! Pero ni más ni menos que la nación española, pero como la española, a pesar que el estado sólo ejerza para ella, sin contar para nada las demás.